Por el siglo XIX la fotografía a color era estudiada ampliamente. Pero el trabajo no se afianzaba de una manera adecuada; la nitidez de los grabados se desgastaba hasta ser imperceptible.
La primera fotografía a color permanente, fue tomada en 1861 por el físico británico James Clerk Maxwell. El presentó su método aditivo de fotografía en Londres, éste se basaba sencillamente en el principio artístico de que cualquier color es resultante de la combinación de los tres colores primarios (rojo verde y azul). Inclusive afianzó su teoría haciendo pasar luz a través de filtros coloreados y proyectando el resultado sobre una pantalla. Debido al uso de los tres colores primarios y a sus resultados óptimos, se le conoció como el primer sistema aditivo al que se le llamó tricromía.
En 1862 inventores franceses como Louis Ducos du Hauron y Charles Cros hicieron avances en el método de la fotografía a color utilizando tres negativos del mismo tema a través de un filtro que se colocaba entre la placa y el objetivo. Sin embargo el perfeccionamiento de esta técnica fue gracias a Hermann W. Vogel quien descubrió que el colodión húmedo podía responder a otros colores diferentes al azul.
En 1907 las placas de vidrio Autochrome fueron las primeras en salir al mercado; sin embargo hasta el día de hoy cada vez son más las opciones que nos ofrecen llevarnos a la realidad a través de la fotografía con millones de colores.
